El contraste en “Días felices” de Pablo Sau

Pablo Sau, escritor sonorense, plasma en su libro de cuentos Días felices su cuestionamiento de la realidad. Usando la ciencia ficción nos plantea dudas sobre la realidad humana y sus imperfecciones únicas. A lo largo de los cuentos la narrativa va por diferentes realidades, para más facilidad al momento de analizar llamémosle universo (1) y universo (2), narra desde muerte y perversión, hasta locura, abandono e insatisfacción, siendo todo parte de un universo narrativo alterno (1) y a la vez el principal (2).

El libro fue publicado en el año 2015 por la editorial Altazor, cuenta de tan solo 67 páginas, es una lectura ligera que nos deja pensando en las preguntas más realizadas desde que el hombre dejó de preocuparse por las necesidades básicas. La existencia misma, la creación y la finalidad del ser.

En este ensayo me propongo analizar este pequeño libro como un todo, ya que los nueve cuentos se podrían generalizar por su individualidad, no dependen unos de otros, pero al hablar del libro completo le propongo al lector lo tome desde un principio como un universo dentro de otro, un universo donde la realidad humana se capta como fallas en el sistema y las vidas como códigos, la ética entra en duda al no confiar en la posibilidad de haber creado lo que nadie ha logrado, y aun, de forma inesperada. El otro universo caracterizado por las fallas, llamadas realidades humanas, principio de incertidumbre, psicopatías diferentes en cada individuo, la luna y las estrellas apagándose y una cuenta regresiva para el final de los tiempos, cosas que hace cada mente, cada alma reaccione de forma diferente e inteligentemente única.

Comparando el primer y último cuento, generé la hipótesis de que el autor, Pablo, utiliza el contraste mismo para darnos la diferencia entre realidades o universos. Según el Manual de versificación española, el contraste consiste en la “… oposición, contraposición o diferencia notable que existe entre ideas e imágenes. Puede ir por yuxtaposición directa o implicada.” (75)

El contraste entre lo inquietante y la tranquilidad en la que los personajes de Días felices viven su realidad es lo que crea la imagen de falla y a la vez, la imagen real de la realidad humana.

Para comenzar con el desarrollo del tema comenzaré citando a Robbe-Grillet: “El mundo no es significante, ni absurdo. Él es, simplemente.” Simbolismo e interpretación(56).  Empiezo con esta frase porque es algo que quiero tengan en cuenta al momento de leer los cuentos, es una idea inicial en la cual basar nuestro juicio, es decir, centrándonos en los contrastes como tema de análisis necesitaremos primero tener una visión neutra del universo al que nos adentraremos, un universo en el que la realidad se vuelve absurda y lo absurdo significante, un universo que es simplemente a la vez que no es algo simple.

El ejemplo de contraste más notorio se da desde el primer cuento “Última llamada”, en el cual hay un inminente conteo regresivo hacia el fin, los personajes lo saben, aun así, “El licenciado”, personaje principal tiene una mentalidad muy clara y decidida por la imposibilidad de una cuenta regresiva, el personaje afirma su postura, la cual según mi punto de vista es su forma de lidiar con el final de la realidad o negar lo que como ya mencioné es algo inminente. Para ejemplificar o poner en contexto citaré algunos diálogos que se llevan entre el licenciado y el señor Palazuelos:

–Eso no puede ser cierto.

–Lo es, la ciencia está bien fundamentada.

–Los científicos siempre se equivocan, primero dicen una cosa luego otra

–Precisan la información, no quiere decir que estén equivocados

¡Pero ahora si lo están!

¿Y cómo lo sabe? ¿Cómo está tan seguro?

¡Porque mañana cierro un negocio muy importante!

Porque mañana tienen que estar todos en la sala de juntas con nuestras copias de los contratos, hay que firmarlos, después me darán el anticipo. Después… después de eso entonces si tendré tiempo.

El licenciado afirma que existe un mañana, porque tiene cosas por hacer, este tipo de pensamientos se ven mucho a lo largo de los cuentos, los contrastes entre la mentalidad de alguien que sabe es el final y la de alguien que niega la posibilidad del fin.

Aun en los que sabían el final estaba a minutos de suceder se aseguran de limpiar los tarros, apagar las luces, limpiar la barra y cerrar con seguro su negocio, la luna se apaga junto con las luces de este y el cantinero junto con el señor Palazuelos se preocupan por la seguridad y cuidado de las cosas, ya sea por miedo o por nostalgia de hacerlo una última vez.

“¡Porque mañana cierro un negocio muy importante!” Fue una frase que se me quedó muy plasmada, puesto que, su forma de actuar podría verse errática o incoherente, con su forma de comprender lo que está pasando. Este tipo de contrastes son precisamente los que el autor quería reflejar, la realidad de la mente humana, incoherente, aferrada a los sentimientos que tienen. La forma en la que cada persona reacciona es lo que termina de crear nuestra idea de que la realidad en el universo (1) es lo que pasa dentro de la mente.

Antes de continuar con el análisis me detendré en lo primero que vemos al tener el libro en nuestras manos la portada y el título. El inicio del contraste va desde estas cosas. Desde ahí podemos hacer inferencias. Al leer el título de Días felices imaginamos lo que la palabra nos dice, felicidad.

Los títulos de los cuentos desde el primero al último vendrían siendo: “Última llamada”, “Bolsas negras”, “El mocho”, “El puente”, “Perversión”, “La torre”, “La gotera”, “Prisionero” y por último “Largos días por recordar”.

La portada muestra notablemente una incongruencia con el título, en otras palabras, contrasta algo, contrasta las narraciones con la misma tonalidad obscura, la frialdad, el movimiento e incluso lo irreal en cada uno de sus cuentos.

Lo que Sau escogió como su portada y título es de una forma incorrecta o subjetiva lo que podría llevarnos o no a interesarnos.

Días felices. Un nombre que nos dice textualmente, felices… el contraste con la portada llama la atención. Lo que quiero decir es; el nombre implica la felicidad, en cambio, el arte de portada nos muestra una imagen contraria, nos da un contraste sin ser muy repetitivos con la palabra.

Escanear 2
“Largos días por recordar”, de Mario Moreno Zazueta

La obra se encuentra dividida por nueve cuentos, de los cuales ocho, son parte del universo (1), tratan temas sociales, psicológicos y problemáticas de la mente humana. Este universo vendría siendo nuestro universo, una sola luna y las cosas cotidianas.

No es hasta el último cuento que nos damos cuenta de la existencia del universo (2), y que el (1) no es más que una simulación. Llegamos a esta conclusión puesto que desde un principio empieza con contrastes muy distintos, dos lunas, nombres muy extraños, tecnología diferente, etc. y tocan temas políticos, éticos. Temas que en anteriores ocasiones había posibilidad de tocarlos, pero Sau decidió no hacerlo por alguna razón.

La gran palabra contraste termina viéndose impresa en “Largos días por recordar”, cuento que comparte nombre con la ilustración de portada.

“El contraste de lo serio o ridículo queda acrecido con el efecto que supone el recuerdo(…)” Goyanes, en Perspectivismo y contraste. (218)

Esta cita lo que hace es abrir espacio para la explicación de cómo en el cuento “La torre”, donde el personaje Julián, en medio de un acto sexual, recuerda a Elena, su casa y una vida que le era apenas familiar. Acto seguido, del cual a sólo segundos de despedir a la mujer con la que estaba, con un “Feliz Año Nuevo”, decide saltar del balcón.

Con el contexto, los ejemplos ya planteados y la definición de contraste hablaré de nuevo sobre la hipótesis: Los contrastes metódicamente planeados por el autor tienen un propósito que va más allá, estos no fueron simplemente elegidos como una forma de generar esa tonalidad obscura y depresiva, es evidente que son usados para separar los dos universos que existen en la obra completa.

Llegué a esta conclusión por el hecho de que en el último cuento se muestra de nuevo esa tonalidad obscura, pero desde el punto de vista subjetivo del lector estas mismas tonalidades se sienten totalmente diferentes, no por la forma en la que están escritas o el que sea diferente cuento, sino por la forma en la que el autor hizo notar las diferencias entre el universo (1) “virtual” y el universo (2) “real”. En otras palabras, Sau dedicó tiempo para escoger las formas en las que usaría el contraste dentro del universo virtual y el real para generar esas diferentes perspectivas, ya que el virtual es centrado en las psicopatías o las diferentes realidades humanas o de inteligencia donde cada personaje tiene su forma de hacer o pensar las cosas, algo que en mi opinión está bastante bien logrado. En cambio, el universo (2) se centra en temas que nunca son tocados en el universo (1), toca temas políticos, sociales e incluso morales, dando aquí el contraste último sobre los diferentes cuentos, dándole al lector herramientas implícitas que lo hacen de una forma inconsciente entender que se está hablando de un distinto universo al de los demás cuentos.

El contraste fue la forma más sutil a la par de precisa que el autor pudo escoger, pues no nos enteramos de la existencia de los dos universos hasta el finalizar el libro. El autor dejó tan marcadas esas realidades humanas, sentimentales o de psicopatías (y una que otra pista a la ciencia ficción de la virtualidad del mismo), y que el último cuento es el primero visto desde la perspectiva de las personas fuera de la simulación, lo que nos da a entender que el universo (1) es una simulación dentro del universo (2).

Para concluir quiero citar un fragmento en las últimas palabras de la obra:

Se colocó desnudo frente a la ventana y miró las dos lunas que esa noche presentaban el raro fenómeno de estar a la distancia justa para verse como si fueran ojos que sobresalían de la obscuridad (…) Félix sintió las miradas que habitaban más allá de su universo, cubrió su desnudez y cerró la cortina. Regresó a su cama y al acostarse se preguntó si alguna vez podría volver a dormir como en sus mejores días.

Días felices, un libro que trata el contraste como un indicio de diferentes mentalidades y situaciones, pero, sobre todo, diferentes universos.

 

Baquero Goyanes, Mariano. Perspectivismo y contraste, Madrid: Gredos, 1963.

North Whithehead, Alfred. El simbolismo: su significado y efecto,México: 1969. Universidad Nacional Autónoma de México.

Sau Soto, Pablo. Días felices, Hermosillo, México: ALTAZOR, 2015.

Todorov, Tzvetan. Simbolismo e interpretación, 2da ed. Venezuela: Monte Ávila, 1992



Escrito por Jorge Boijseauneau

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